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martes, 10 de abril de 2018

Loco mundo sin mañana

All around me are familiar faces Worn out places, worn out faces Going nowhere, going nowhere Their tears are filling up their glasses No expression, no expression ---------------------------------------------- Hide my head, I want to drown my sorrow No tomorrow, no tomorrow -------------------------------------------- The dreams in which I'm dying are the best I've ever had (...) Went to school and I was very nervous No one knew me, no one knew me The dreams in which I'm dying are the best I've ever had I find it hard to tell you, I find it hard to take When people run in circles it's a very very Mad world, mad world

Una de esas versiones que superan al original. Y eso que Tears For Fears son de lo mejor que nos dejaron los 80, y Orzabal un peasso compositor

miércoles, 28 de marzo de 2018

Los últimos olmos de Castilla

Han talado los olmos de mi barrio. La grafiosis ha vencido en mortal partida a décadas, incluso siglos, de presencia, sombra y arrullos. Maldita grafiosis, asesina de tantos olmos de mi tierra. Sólo uno se resiste, centenario y comunero, en la esquina de las calles Juan Bravo y Castelló.

Olma vieja de los pueblos, ·”gernikako arbola” castellano, cuya sombra desde medievales tiempos amparó concejos y disputas, pláticas y cortejos. “Olmo viejo hendido por el rayo” al que tuvo que cantar un vate andaluz, falto de abogados en su tierra.

Han talado los olmos de mi barrio. De ellos sólo quedan anchos tocones de anillos concéntricos, silentes testigos de estaciones cambiantes, tiempos yeyés, transiciones, vidas consumidas, taxis franjirrojos y taxis blanquinegros.

Han muerto los olmos ante la indiferencia y el desinterés de sus vecinos, esos urbanitas preocupados por abandonar la ciudad en Semana Santa, cambiar las aceras por el asfalto carretero y el vermú del domingo por paella en el chiringuito playero.

Miércoles santo de un barrio, de un país, cada día menos santo. Camino de minoría los que honran y conmemoran el acto de amor supremo de un Dios que se hizo hombre y sufrió humillación, muerte y tortura. Incluso entre los que aparentemente le recuerdan es amplia la tribu de idólatras de policromados maderos y folclóricos eventos.

Qué más le dan al madrileño urbanita (1) los olmos, Jesús y su Santa Madre, nuestros campos y ríos , la agonía de las provincias vecinas (2) o el genocidio cultural y demográfico de su pueblo (3)

Mientras haya fúrgol, “sálvame”, Iphones y playa, qué más da lo demás. Patrioteros de bandera con torito a los que da igual todo lo bello y lo bueno que se desvanece ante sus ojos.


Han talado los olmos de mi barrio. De ellos sólo quedan anchos tocones. Madera perdida para siempre. Vidas perdidas para siempre. Como nuestras vidas. Exactamente como nuestras vidas.



(1)Ciudadano del mundo, adalid del cosmopaletismo, azote de paletos, verdugo del campo por omisión

(2)¿Sabéis que el mayor desierto demográfico de Europa no está en Siberia ni en Laponia? Está a tan sólo 100 km.de la megalópolis madrileña, ent)re Guadalajara, Soria y Teruel. Desequilibrios como ese son los que me acabaron de acercar al castellanismo . Algún medio extranjero se hizo eco de esta triste realidad, ante la indiferencia de los propios españoles, y lo peor aún, de los habitantes de la España interior y rural.

(3) A los hechos me remito. El español medio ha dado la espalda a sus propias raíces, salvo en alguna región en la que precisamente el problema es la antítesis, chauvinista y nacionalista excluyente. Y ya no sólo nos vamos suicidando en los cultural, sino en lo demográfico, con una tasa de natalidad de las más bajas del mundo. Y la solución que plantean los medios “progres” (léase el País”) es traer millones de inmigrantes “a pagar la Seguridad social” en vez del fomento de la natalidad o evitar el éxodo de jóvenes (y no tan jóvenes) autóctonos

domingo, 18 de febrero de 2018

Pepinillo Amargo


"...Perseguí la justicia
que se me negó.
He transformado
mi odio en valor,
en deseo de vivir mañana.
Esperé,
pero nadie llegó,
nadie llegó.
Esperé,
en la puerta de atrás del paraíso (...)
La Frontera, 1985





El pepinillo ya no es tan mordaz. El pepinillo ya no es tan ácido. En el último año se ha prodigado poco. No se ha trasformado en odio el  dolor, ni el odio en valor. Han pasado muchas y pocas cosas en sólo dos años, buenas, malas, mejores y peores. Pero hay un momento que hace replantearse todo, algo que desgraciada y afortunadamente sólo ocurre una vez en la vida. 

Ella. Ella. Ella que te dio la vida, ella que te dejó algo de muerte al marchar. Si hay varias vidas en cada vida, más en unas que en otras, también hay varias muertes. Una parte de mí murió con mi abuela, otra parte con mi padre, otras pequeñas porciones con amigos y parientes. Pero con mi madre se fue una gran, gran, gran parte , se devoró una buena parte de la tarta de vísceras y sangre, ventrículos y aurículas que mueve a este insignificante primate. Ya se soplaron las velas de cumpleaños, y la fiesta se acabó. La tarta no se compró en la casa de las Tartas de la calle de Galileo, sino en el Tartalia de Aluche. 

No. Con ella murió lo mejor de mí, y no me di cuenta en su momento. Más dura será la caída, más doloroso es siempre despertar. Ya no hay mañanas de lotería en pesetas, ni invierno ni niebla en este infierno de eterna primavera. Ya no hay futuro ni esperanza, ni promesas ni sueños eternos. Ya no hay poesía ni novelas ilustradas, ni juegos en el patio del colegio. 

Es la vida, me dicen, que es lo mismo que decir nada. ¿Qué es la vida? una ilusión, What is Life? WTF? "Vivir, morir, tal vez soñar" 

Como dijo el otro, no sabemos quienes somos, ni de dónde venimos, ni a dónde vamos, y encima llegaremos tarde. Algunos llegamos tarde a casi todo. A otras cosas ni hemos llegado. Y a algunas ya nunca

Fascina la vitalidad de algún anciano nonagenario que se aferra a su vida, a su casa, a su barrio, cuando ya todo está escrito en el libro de la vida. A otros nos duele hasta el respirar.

Podría escribir los versos más tristes esta noche, tras escuchar a la bellísima Agnetta cantar eso de ¿dónde quedó el verano? Aquellos veranos sin preocupaciones ni hipotecas a orillas del Henares, cuando en el transistor Sanyo cantaba Elena Francis o aconsejaban los cánticos populares de Mocedades, Abba o Boney M. 

Esta noche el pepinillo está cansado. Perdido y huérfano de nuevo. Sin certezas y a la deriva

Y mañana volverá a amanecer a mi pesar. Hasta mañana




miércoles, 24 de enero de 2018

Campos de girasoles forever



Aunque el resplandor que
en otro tiempo fue tan brillante
hoy esté por siempre oculto a mis miradas.
Aunque mis ojos ya no
puedan ver ese puro destello
Que en mi juventud me deslumbraba
Aunque nada pueda hacer
volver la hora del esplendor en la hierba,
de la gloria en las flores,
no debemos afligirnos
porqué la belleza subsiste siempre en el recuerdo “
(…) (Wordsworth)


Despedidme del sol y de los trigos” (Miguel Hernández) 


Volver a ser un niño. Volver a ser adolescente. Tener de nuevo ilusiones puras. Sufrir otra vez, tener miedo de tantas cosas otra vez. No, no todo tiempo pasado fue mejor ( parafraseando a les Luthiers, “cualquier tiempo pasado fue anterior) .Antes las cosas malas eran muy malas y se vivían con angustia y temor. Pero las cosas buenas...las cosas buenas se vivían con una intensidad e inocencia irrecuperables. Entre la zozobra del presente y la inquietud por el futuro hay veces que uno necesita evadirse de la realidad circundante, concentrarse en lo verdaderamente importante, entrar dentro de uno mismo.

Ahora lo llaman meditación, mindfullness y nosecuantascosasmás. Antaño era oración. Sigue siendo oración y meditación hogaño. Hay quien busca elaborados escenarios o situaciones. Pero si algo me enseñó Inmaculada, amiga y facilitadora de Meditación, es que esta consiste en poner toda nuestra consciencia, o nuestra atención, en el momento, en lo que nuestra voluntad enfoca, trascendiendo las multiples distracciones que nuestros sentidos y nuestra mente nos provocan. Meditar, al igual que orar, puede hacerse en cualquier lugar. Encontrar a Dios entre pucheros y ollas, como Santa Teresa, o vivir intensamente las porras"del desayuno en un concurrido bar. Eso también es meditación. Todos hemos tenido esos momentos, en soledad o rodeados de gente, en el que hemos estado , en el que hemos vivido con plenitud.
El monte en cuestión, con mi padre (q.e.pd.)
 y mi sobtrino Luis en una vespino; años 70

Recuerdo una tarde, una apacible tarde de verano, sentado en un monte divisando el valle del henares, vaciando la mente, escuchando The Secret Life of Plants en el radioccassette

Las vías del tren, el talgo que pasa, la estación, todo es una maqueta allí abajo. Stevie Wonder suena entre los olivos y los tomillos, el romero y la jara. El valle del Henares es una sinfonía de verdes, ocres y amarillos. Un poema con versos de trigo, girasol, patata o huertas, de choperas y barbechos.. Y al fondo, Espinosa. No existía nada más en esos momentos. Ni exámenes, ni desengaños amorosos, ni miedos y complejos. Ese momento era ese momento. Ser uno con Dios por medio de su obra. Eso es meditación.

Esos días ya no volverán. No pueden volver. Pero dentro de nosotros sigue estando la divinidad. Como decía el amigo George Harrison, “dentro de ti sin ti”

Campos de Girasoles por siempre


viernes, 7 de julio de 2017

Wish The Rain





"Algún día llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de esta escoria." 

(Travis Bickle, Taxi Driver)


No, Travis, el tiempo pasa y la escoria va adquiriendo más y más poder. Los que deciden la muerte de los inocentes, traficando con con los sueños y la vida de niños y adolescentes, Los bastardos que escriben el guión de tu película, te etiquetan y te ofrecen una ideología válida

 

LLUVIA, LIMPIA MI CORAZÓN, 

LLUVIA, ARRASTRA MIS PECADOS Y MI DOLOR. 

LLUVIA, LLÉVAME LEJOS, MUY LEJOS DE AQUÍ







Listen to the
rhythm of the falling rain

Telling me just
what a fool I've been

I wish that it
would go


And let me cry in
vain

And let me be
alone again

The only girl I
care about has gone away

(...)  when she
left that day

Along with her
she took my heart

Rain, please tell
me

Now does that
seem fair

For her to steal
my heart away

(...)


Rain, won't you
tell her

That I love her
so

Please ask the
sun

To set her heart
aglow


Listen to the
rhythm of the falling rain

Telling me just
what a fool I've been

I wish that it
would go

And let me cry in
vain

And let me be
alone again

Listen to the
rhythm of the falling rain

Listen to the
rhythm of the falling rain

Listen to the
rhythm of the falling rain

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Madrid, Castilla, Spain